Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
No te asombres por poca cosa.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Un ruin ido, otro venido.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Buen moro, o mierda u oro.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Para prosperar, madrugar.
Más vale loco que necio.
La soledad no trae felicidad.
Adonde se perdió la capa, allá debes buscarla.
El que regala, no vende; pero sorprende.
El interés tiene pies y yo también.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
La espina saldrá por donde entró.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Todo se pega, menos la hermosura.
Agrada y te agradarán.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Entre pillos anda el juego.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Que dulce queda la mano al que da.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Al loco y al aire, darles calle.
Pan con sudor, sabe mejor.
A buen bosque vas por leña.
Lo que es igual, no es trampa.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Quien da el consejo, da el tostón.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.