Juez que dudando condena, merece pena.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Libro prestado, libro perdido.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Una sola araña cien moscas apaña.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
A las obras me remito.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Hebra larga, costurera corta.
Con otra idea llegaron a la aldea.
Comer arena antes que hacer vileza.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
A la hija, tápala la rendija.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Alforjas llenas quitan las penas.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
Año hortelano, más paja que grano.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
O errar o quitar el banco.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
A Dios, nada se le oculta.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
A bloque, la casa en roque.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
De esa manera, mi abuela.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Limando se consigue de una piedra una aguja