Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Mal de muchos, epidemia.
Contra gustos no hay nada escrito.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Inútil como cenicero en moto.
Nadie se ha pelado por pedir.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Casa vieja todo es goteras.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Hablar hasta por los codos.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
A quien nada quiere, todo le sobra.
El que es perico donde quiera es verde.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
El ignorante al ciego es semejante.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
El mal llama al mal.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Tiene la cola pateada.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Reloj y campana, muerto mañana.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
En almoneda, ten la boca queda.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
La práctica vale más que la gramática.