Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Calma piojo que el peine llega.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
A más años, más desengaños.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Cada gallina a su gallinero.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Llegar al humo de las velas.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Barco amarrado no gana flete.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Dios perdona a quien su culpa llora.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Tierra por medio, para poner remedio.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Quien mal cae, mal yace.
Para que no se espante el borrico por delante.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Puso pies en polvorosa.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
De chica candela, grande hoguera.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
El barco de las promesas ya zarpó.
Estrenar casas y domar potros, otros.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Hacer de un camino, dos mandados.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Pueblo chiquito, campana grande.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
No falta de que reirse.