El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Dar al olvido.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Cada día, su pesar y su alegría.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
El vino abre el camino.
Escritura es buena memoria.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
La necesidad hace parir hijos machos.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
Gota a gota se forma el río.
Bicho malo nunca muere.
Si del sur el viento es, botas de agua a los pies.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Pan casero, de ese quiero.
La sardina y el huevo a dedo.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Juego y paseo, solo para recreo.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
El movimiento se demuestra andando.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Es más entrador que una pulga.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Campo bien regado, campo preñado.
A caballo grande, grandes espuelas.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.