No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
El que las sabe, las tañe.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
No hay que ser caballo para saber de carreras.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Llamar al gato, gato.
Me cortaron las piernas.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Amor de lejos, felices los cuatro
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Escucha en el silencio y serás sabio.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Quien mezcla estudio y beber no llega ni a bachiller.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Es puerco de la misma manada.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Del mal vino, buena borrachera.
A brutos da el juego.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
A burra nueva, cincha amarilla.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
En cada refrán tienes una verdad.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Come, que de lo yuyo comes.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Que no me busquen porque me encuentran.