Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
No hay sustituto para la experiencia.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Hacer pinitos.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Bien muere, quien bien vive.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Por la plata baila el mono.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Si falta la comida, torcida va la vida.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Boca abierta, dientes de oro.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
El tomate hasta que se remate.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Lo de balde es caro.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Me cortaron las piernas.
Qué es una raya más para el tigre.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
La razón es de quien la tiene.
Si truena es porque va a llover.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.