Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
Para San Antón, gallinita pon.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
A burra nueva, cincha amarilla.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Trato es trato.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
La que adoba no es María, sino la especiería.
Estar como caimán en boca de caño.
El que necesita, te visita.
El hambre es una fea bestia
Al mal año, tarria de seda.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
De buena casa, buena brasa.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Burro que piensa bota la carga.
Amigos pobres, amigos olvidados
Moza gallega, nalgas y tetas.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Loro viejo no da la pata.
Una palabra deja caer una casa.
Burro amarrado, leña segura.
Callen barbas y hablen cartas.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Una buena acción es la mejor oración.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
De luengas vías, luengas mentiras.
El vino con el amigo.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
El relajo es dulce después del trabajo.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Buena olla y mal testamento.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Ponga agua en su vino.