Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Gato maullador, poco cazador.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Donde hay confianza, da asco.
Guardas bien y no sabes para quien.
Puta y fea, poco putea.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Las indirectas del padre Cobos.
variante: Café hervido, café jodido.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Hay confianzas que dan asco.
Haces mal, espera otro tal.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
El Rey reina, más no gobierna.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Hablar bajo y obrar alto.
Mens sana in corpore insepulto.
Viejo cansado, muerto o corneado.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
O Corte o cortijo.
Agua tardera, agua maicera.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
La esperanza es la última en morir.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Alforjas llenas quitan las penas.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.