Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Buena muerte es buena suerte.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Al rebuznar se verá quien no es león
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Ocio, ni para descansar.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Lo bello es difícil.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Quien más tiene, menos suelta.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Escucha el silencio... que habla.
Tener el juego trancado.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Cabra manca, a otra daña.
Pesar compartido, pronto es ido.
A malos ratos, buenos tragos.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
El que más mira menos ve.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
En caso de duda, la más tetuda.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Nunca falta un pelo en la sopa.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Antes verdugo que ahorcado.
De cualquier nube sale un chubasco.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
El ojo de un amigo es un buen espejo.