Castaña la primera y cuca la postrera.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
El que pestañea pierde.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
El hambre es una fea bestia
El que más madrugo, un talego se encontró.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Malos reyes, muchas leyes.
Las damas al desdén , parecen bien.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Se llena antes el ojo que el papo.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
El que nada debe nada teme.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Dama tocada, dama jugada.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Buen moro, o mierda u oro.