El sarampión mata a lo traidor.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Amigos pobres, amigos olvidados
Es el tercero en discordia.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
El que madruga, es sereno.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Bien urde quien bien trama.
Un ruin ido, otro venido.
A rey muerto, principe coronado.
Dos es compañía, tres multitud.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Obra acabada, a dios agrada.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Un muerto abre los ojos al vivo.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Hacer buenas (o malas) migas.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Mal oledor, mal catador.
El que depende de otro come mal y cena peor.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Fraile convidado echa el paso largo.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Las apariencias engañan.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Jugar a dos barajas.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
A la fuerza ahorcan.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Pa'trás como las del marrano.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.