Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
La ingratitud embota la virtud.
Amor y vino, sin desatino.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Pobre pero honrado.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
La cortesía exige reciprocidad.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
En el medio está la virtud.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Nada es bello excepto la verdad
En el pedir no hay engaño.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
La lealtad se paga.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
De persona palabrera, nunca te creas.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
Decir refranes es decir verdades.
Amor comprado, dale por vendido.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
La virtud es de poco sueño.
A la virtud, menester hace espaldas.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
No hay refrán que no sea verdadero.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Hay que hacer de tripas corazones.
Nada con nada, total nada.