Buen corazón quebranta mala ventura.
Hombre chico, pensamientos grandes.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
El casado por amor vive vida con dolor.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Nada necesita quien tiene bastante.
La llaga sana, la mala fama mata.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
No hay nada más caro que lo regalado.
A buena mujer, poco freno basta.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
No hay pero que valga.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
La vida es un deber a cumplir
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Trato es trato.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Atender y entender para aprender.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
El interés mata la amistad
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.