No dejes crecer la hierba en el amino de la verdad.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Interés, cuánto vales.
Lo que no cuesta no vale.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
Secreto de tres, secreto no es.
Saber poco obliga a mucho.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Caridad con trompeta, no me peta.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Es de sabios, cambiar de opinión.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Amor de dos, amor de Dios.
Hombre intranquilo vale por diez.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
La letra mata, su sentido sana.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Ir por los extremos no es de discretos.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
No hagas bien sin mirar a quien.
El alma está no donde vive sino donde ama.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Quien virtudes siembra, fama siega.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
A veces se llora de alegría.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.