Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
No hay amor sin dolor.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Mientras dura, vida y dulzura.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
A chica boca, chica sopa.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Amor con casada, vida arriesgada.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Si no quieres que diga mal de tí no digas mal de mí.
Las apariencias engañan.
Dar es corazón, pedir es dolor
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Al mal hecho, ruego y pecho.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
No hay año sin desengaño.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Hay que poner tierra de por medio.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Es de bien nacido ser agradecido