Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
Lo quiero, para ayer.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Hacer ruido, para sacar partido.
No hay que buscarle tres pies al gato.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Riña de amantes, agua referescante.
Músico pagado no hace buen son.
No le busques ruido al chicharrón.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
Niños y viejos, todos son parejos.
Lo que cuesta poco se estima en menos.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Cólera de amantes resurgir del amor
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Cada mochuelo, a su olivo.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Amor de casada no vale nada.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
La muerte en la patria es agradable.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Adonde se perdió la capa, allá debes buscarla.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado