Oír campanas y no saber dónde.
Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Hacer de toda hierba un fardo.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Más fea que un carro por debajo.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Mas vale buena muerte que mala vida.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Nacer de pie.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
La sal no dice de sí misma que es salada.
El que da primero da dos veces.
A las obras me remito.
La mujer rogada y la olla reposada.
Si te fuiste, haz cuenta de que moriste.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Barriga lisa no necesita camisa.
El uso es maestro de todo.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
Al asno lerdo, arriero loco.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
Voy a ir hacer un mandado.
Los dedos de la mano no son iguales.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Con el mismo cuero las correas.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Nunca cagues más de lo que comes.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.