Alábate, mierda, que el río te lleva.
La manzana podrida pierde a su compañía.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Quien sirve al común, sirve a ningún.
Suelo mojado, cajón seco.
Valgan las llenas, por las vacías.
Amistades y tejas, las más viejas.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
A capar se aprende cortando cojones.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
A cántaro roto, otro al puesto.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Molino cerrado, contento el asno.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Oír campanas y no saber dónde.
Comida que escasea, bien se saborea.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Según te verán, así te tratarán.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
El tiempo todo lo cura
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
Hacerle a uno la pascua.
Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.