Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Más fea que un carro por debajo.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Hacer de toda hierba un fardo.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Nacer de pie.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
A las obras me remito.
Dios da las nueces, pero no las parte.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Barriga lisa no necesita camisa.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Si te fuiste, haz cuenta de que moriste.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
El uso es maestro de todo.
La sal no dice de sí misma que es salada.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Al asno lerdo, arriero loco.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
La mujer rogada y la olla reposada.
El que da primero da dos veces.
Los dedos de la mano no son iguales.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
Voy a ir hacer un mandado.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Con el mismo cuero las correas.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Nunca cagues más de lo que comes.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Bueno es beber, pero no hasta caer.