Al maestro, cuchillada presto.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Sé arrojado, pero no demasiado.
De tal árbol tal astilla.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
Esto es pan para tu matate.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
El sexo nos hace perder la cabeza
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
De joven maromero y de viejo payaso.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
El que rompe, paga.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Si careces de amigos tendrás menos enemigos.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
El que de nada sabe, de todo se unta.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
No hay que llegar primero pero hay que saber llegar.
Santo que no es visto no es adorado.
El buen paño dentro del arca se vende.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
Rogar a Dios por los santos, más no.
El que mucho analiza, se martiriza.
El follo del santo, no hiede tanto.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
El mundo está vuelto al revés
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
No muevas lo que esté bien.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Poco se gana hilando pero menos mirando.