El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Llegó el momento de la verdad.
Nadie da lo que no ha.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Nadie se hace rico dando.
A buen santo te encomiendas.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
La reputación dura más que la vida.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
En arca abierta, el justo peca.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
La verdad padece, pero no perece.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
En cada refrán tienes una verdad.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
El que jura miente.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Contigo me entierren, que me entiendes.
A tal señor, tal honor.
Más vale media mierda que mierda entera.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.