Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
Las obras, con las sobras.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Empezar con buen pie.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Más doblado que carpa de camión.
Suegra, ni de barro es buena.
Al freír será el reír.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
A largos días, largos trabajos.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Para todo perdido, algo agarrado.
El abismo lleva al abismo
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Flor sin olor, no es completa esa flor.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
La religión cala siempre en los estratos pobres
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Sal no se cuenta con que es salado.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Sin viento no hay oleaje.
Pisar mierda trae buena suerte
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Júntate, que junto estabas.