Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Las paredes oyen.
La muerte todas las medidas vierte.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Más caro es lo dado que lo comprado.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
En lo ajeno, reina la desgracia.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
La buena lectura, alivia la tristura.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Deberás fondear pensando que has de levar.
El triunfo de los crueles es breve
Donde no hay, los ladrones no roban.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Para colmo de males, tratar con animales.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
A buen juez, mejor pastor.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Las grandes penas no se quejan.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.