Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Cargos son cargas.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Hombre viejo no necesita consejo.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Las piedras no hablan.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
A la fortuna, por los cuernos.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Que no te den gato, por liebre.
Hoy por ti, mañana por mí
Hablar con bestias es para molestias.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Untado un dedo, untada toda la mano.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Mala cuña es la de la propia madera.
Esta de mírame y no me toques.
No todos lloramos el mismo día.
Zapateros y sastres que no fueran embusteros, no serían sastres ni zapateros.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Nunca falta un borracho en una vela.
Las mujeres quieren ser rogadas.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
Este se mete como Juan por su casa.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Uñas de gato, y cara de beato.