Remienda tu sayo y te durara otro año.
Fácil es criticar y difícil obrar.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Bebes vino, no bebas el seso.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Refrán de palo, refrán de fuego.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Bragueta abierta pájaro muerto.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Una manzana roja invita piedras.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Fruta cara, no es sana.
De diestro a diestro, el más presto.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Quien destaja no baraja.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
La peor vejez es la del espíritu.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Abriles y condes, los más traidores.
Si ves a un hombre cargado, no preguntes si es casado.