Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
La Cruz, la viña reluz.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Camino malo se anda ligero.
La hacienda, el dueño la atienda.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
La cuenta de la cena, no es la que nos llena.
El pelo se pierde, la calvicie nunca.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
El que nada no se ahoga.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
El mejor cazador, miente más que caza.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Necios y gatos son desconfiados.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
A quién le dan pan, que llore.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Esto está en chino.
No sufras por calenturas ajenas.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Beber, hasta la hez.
Yo solo lo hago en mi moto.
Un pie calzado y otro descalzo
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.