Esta bien; pero podría estar mejor.
Un pie calzado y otro descalzo
El mejor sol es el que calienta hoy
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Primero son los presentes que los ausentes.
No compra barato quien no ruega rato.
Donde hay obras, hay sobras.
Nunca falta de que reírse.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
A malos ratos, buenos tragos.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Siempre es mejor el vino.
Quien hace preguntas no es tonto.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
A dádivas, no hay acero que resista.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Una carreta vacía hace ruidos.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
El derecho de los pobres no es más que llanto
De ensalada, dos bocados y dejada.
El sastre de fama, conoce la trama.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
El que mucho abarca, poco acaba.
Más enseñan las manos que los labios.
Una pena quita a otra pena.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Cerco de luna, agua segura.
Los de Morón como son, son.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Frio, frio, como el agua del rio.
Piedra que rueda, no crea moho.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.