Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
El amor no respeta a nadie
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
La boda de los pobres, toda es voces.
Clavija del mismo madero no la quiero.
A buey viejo, pasto tierno.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Los enamorados, no ven a los lados.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Hijos y mujer añaden menester.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Quien calladamente arde, más se quema.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
No tropieza quien no anda.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Dios es la medida de todas las cosas.
Primero es Dios que todos los santos.
El que tiene más galío, traga más pinol.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Ayatola no me toques la pirola.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.