Saber de pobre no vale un duro
Cuando el sol sale, para todos sale.
Nunca un peligro sin otro se vence.
No quieras nunca buenos comienzos.
La razón no quiere fuerza.
De lo bendito, poquito.
Cuatro ojos ven más que dos.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
A buena suela, mala pieza.
La ocasión es la madre de la tentación.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Para que no se espante el borrico por delante.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
En cabeza limpia, nunca piojos ha de haber.
Entra, bebe, paga y vete.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Sin pito y sin flauta.
Vivir es morir lentamente.
Ojo al Cristo que es de plata.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Dios está en todas partes.
Más vale dar que la carga llevar.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
No hay peor tienda que la vacía.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
Más duro que rulo de estatua.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
No se hablar, y me mandas predicar.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Juez que dudando condena, merece pena.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Es mejor precaver que tener que remediar.