Orden y contraorden, desorden.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Toda desgracia es una lección.
Males comunicados, son aliviados.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
De cabo a sargento, y no está contento.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Belleza de cuerpo no se hereda
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Toda demasía enfada y hastía.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Nunca llueve a gusto de todos.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Dar una de cal y otra de arena.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
No tocar pito.
Casamiento malo, presto es concertado.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Esa pregunta ni se pregunta.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Cada oveja con su pareja.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
La naturaleza proveerá.
Al buen pagador no le duelen prendas.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Toda flor quiere ser fruto.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.