Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Bien está lo que bien acaba.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
A gran salto, gran quebranto.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
A casa nueva, puerta vieja.
No hay que pedirle peras al olmo.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Es de sabios cambiar de mujer.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
La vida da muchas vueltas.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Me doblo pero no me quiebro.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Escribir despacio y con buena letra.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Bien o mal, casado nos han.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Es más puntual que un ingles.
Quitada la causa se quita el pecado.
Primero, pensar y después, hablar.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Bien vivió quien bien se escondió.
No te alabes antes de que acabes.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.