Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Como es el padre, así es el hijo.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Todo lo que no es dado es perdido
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
El amor no quiere consejo.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
En casa llena no hay mujer mala.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Como la espada, así la vaina.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
A buen amigo buen abrigo.
No hay bueno caro ni malo barato.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Bestia alegre, echada pace.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Dar palos de ciego.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
A viña vieja, amo nuevo.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Por una alegría mil dolores