Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
La mar que se parte, arroyos se hace.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Con putas y bretones pocas razones.
Más vale dar que la carga llevar.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
A confite de monja pan de azúcar.
Hacer pinitos.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Puro de Cobán, solo comen y se van
El que no habla, no yerre.
Caballo chiquito, siempre es potrito.
Un fresno es bueno delante de la casa.
Donde entra tajada no entra rebanada.
A la vejez, viruelas.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
El dar limosna nunca mengua la bolsa.
El que la sigue la consigue.
El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
Carga que place, bien se trae.
A mala cama, buen sueño.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
El tren de Arganda, que pita más que anda.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Fruta verde, ni buen sabor tiene.
No hay moros en la costa.