Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Ayudaté y serás ayudado.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
La dieta cura más que el bisturí.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
El interés tiene patas.
A cada ollaza su coberteraza.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Algún ciego se ha curado con lo mismo que ha cegado.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
La carne de burro no es transparente.
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Hoy me levanté con el pie izquierdo.
El que pestañea pierde.
Hay que tomar el toro por las astas.
Más dura una taza vieja que una nueva.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Calles mojadas, cajón seco.
Burro que piensa bota la carga.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Labrador chuchero, nunca buen apero.
Mas vale una trucha en el caldero que un salmón en el mar.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Variante: El pez grande se come al pequeño.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
No esperes a tejer tu capa cuando empieza la lluvia.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Ponga agua en su vino.
Para las verrugas, saliva en ayunas.
Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
De dos males, elige el menor.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Dale con que la abuela fuma.