Cague la espina quien se comió la sardina.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
El dinero diario, es necesario.
De todos modos, Juan te llamas.
Ese es carne de presidio.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
A calza corta, agujeta larga.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
No hay camino tan llano, que no tenga algún barranco.
Ve delante cuando huyeres.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
En verano, no hay cocinero malo.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Estar armado hasta los dientes
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
La buena ropa abre todas las puertas.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
No necesito tecomates para nadar.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
No importa el color del gato, lo importante es que se coma a los ratones.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Si sabes que no llegarás a la meta, no te metas.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Tiene la cola entre las patas