Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Échale guindas al pavo.
Contigo, pan y cebolla.
Alli se puede comer por una peseta.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Come, que de lo yuyo comes.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Tras el buen comer, ajo.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Ajo cebollino, para con vino.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
Abre la boca que te va la sopa.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Olla tiznada, bien es guisada.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Lo que siembras cosechas.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.