El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Ya murió por quien tañían/doblaban.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
Bien muere, quien bien vive.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Perro que no anda no encuentra hueso.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Dos capitanes hunden la nave.
No todo lo que pendula cae
En Febrero, sale la lagartija del agujero.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
La felicidad es como un león insaciable
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Me dejó como la guayabera.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Cuando se mueve el alcalde, no se mueve en balde.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Cuanto más violento es el amor, más violento es el dolor
A ciento de renta, mil de vanidad.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Si las paredes hablaran.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Hijo malo, más vale doliente que sano.