Hablar hasta por los codos.
La mujer es gente en la letrina.
Duerme más que un gato con anemia.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
A quien vela, todo se le revela.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Llamar al gato, gato.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
El amor primero es el único verdadero.
Comer uva y cagar racimo.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Casa de concejo, pajar de viejo.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
La envidia es carcoma de los huesos.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
La justicia cojea, pero llega.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
El amor vence todo.
Atáscate, que hay lodo.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.