Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Cambiar de opinión es de sabios.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
A la bota, darla el beso después del queso.
El deseo hace hermoso lo feo.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Las medias ni pa las mujeres.
Para muestra basta un botón.
El agua corriente no mata a la gente, el agua sin correr mata a la mujer.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Moza de Burgos, tetas y culo.
No hay como la casa de uno
El llanto alivia el quebranto.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Pon y te llamaran gallina.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Sobre advertencia no hay engaño.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Donde entra la cabeza, entra la cola
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
No hay primera sin segunda
Frío por Navidad; calor desde San Juan.
El comedido sale jodido.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.