El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Frío por Navidad; calor desde San Juan.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Nada es barato sin una razón.
El ojo del amo hace más que sus manos.
El papel puede con todo.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Risa liviana, cabeza vana.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
Al loco y al toro, dale corro.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
La imagen de la amistad es la verdad
Como es la madre, así es la hija.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Quien tiene arte va por todas partes.
Una maravilla, con otra se olvida.
Refran viejo, nunca miente.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Quien guarda valores, padece temores.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.