Donde hay voluntad, hay un camino.
El buen instrumento saca maestro.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Lobos de la misma camada.
El hablar es plata y el callar es oro.
Más ordinario que una vaca con pedal.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Los buenos modos agradan a todos.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
A bien obrar, bien pagar.
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Mal reposa la vida dudosa.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
Justo peca en arca abierta.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
La habilidad del barbero consiste en dejar patilla donde no hay pelo.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Más honor que honores.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.