El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
A la pereza persigue la pobreza.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Oir a todos, creer a pocos.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
La mentira sale por la punta de la nariz.
Dios nos coja confesados.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
A cada necio agrada su porrada.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
No hay alegría sin aburrimiento
A gran pecado, gran misericordia.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Nada es bello excepto la verdad
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
La contradicción es la sal del pensamiento
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Fingir locura, es a veces cordura.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
A tal señor, tal honor.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Haber de todo, como en botica.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Si hay miseria, que no se note
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Predicar en desierto sería gran desacierto.