Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
El dar es honor; el pedir, dolor.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
La más cauta es tenida por más casta.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
El que la ley establece, guardarla debe.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Toda religión debe ser tolerada porque todo hombre debe llegar al cielo por su propio camino
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Lo que es igual, no es trampa.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
A gran culpa, suave comprensión.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
No hay libro malo que enseñe algo bueno.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
En hacer bien nunca se pierde.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
El amor y la fe, en las obras se ve.