Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Confesión obligada, no vale nada.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Codicia mala, el saco rompe.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Pasará, sea lo que sea.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Intimidades, solo en las mocedades.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Más vale callar que con borrico hablar.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Donde hay gana, hay maña.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Buena muerte es buena suerte.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
Al mal dar, tabaquear.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Lo malo sin maestro se aprende.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Echando a perder se aprende.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Ser bueno ante el malo indica que eres bueno.
El buen traje encubre el mal linaje.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.