Pereza no alza cabeza.
Lo que has de odiar o querer, debes antes conocer.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
Gente de montaña, gente de maña.
Dios es la medida de todas las cosas.
La más larga caminata comienza con un paso.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Barbero, o loco o parlero.
Lo mejor de la medicina es usar poco de ella.
De bajada todos los santos ayudan
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
A cada ollaza su coberteraza.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
El que de amigos carece es porque no los merece.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Obra común obra de ningún.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Bailaré según tu música.
De lo bendito, poquito.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
A cada puerta, su dueña.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
El que coge la vela es porque es cofrade.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Olvidar una deuda no la paga.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
La belleza es un reino que dura poco
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.