De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Una rata dentro de una tinaja.
El agradecido no olvida el bien recibido.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Después de un gustazo, un trancazo.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Mear sin peer, rara vez.
Cada cual ha de llevar su carga.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Un tropezón puede prevenir una caída.
A dos palabras tres porradas.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Un mal con un bien se apaga.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Es de bien nacido ser agradecido