¿Mirón y errarla?.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
Írsele a uno el santo al cielo.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Quien calladamente arde, más se quema.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Hablar bajo y obrar alto.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Hacer enseña a hacer.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Buen lector, mal escribano.
Volverse humo.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Tirar la casa por la ventana.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
A mucho hablar, mucho errar.
Abre la boca que te va la sopa.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
De sabios es cambiar de parecer.
La intención es lo que vale.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Haz buena harina y no toques bocina.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
El casado casa quiere.
Atender y entender para aprender.
Estar armado hasta los dientes
Hacerte amigo del juez
Agua, agua, que se quema la fragua.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Cerrado a cal y canto.
A bien obrar, bien pagar.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Para aprender, perder.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Panza llena, quita pena.