Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Echando a perder se aprende.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
A caracoles picantes, vino abundante.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Fiado has, tu pagarás.
A la ocasión la pintan calva.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Callemos, que el sordo escucha.
A hierro caliente, batir de repente.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Cual es el rey, tal es la grey.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Antes di que digan.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
De buena harina, buena masa.
Llevar bien puestos los calzones.
A ruin, ruin y medio.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Las acciones revelan las pasiones
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Las palabras se las lleva el viento.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Peor es mascar lauchas
Abril concluido, invierno ido.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Quien pregunta, no yerra.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
En carrera larga hay desquite.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.