El hombre pone y la mujer dispone.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Amar a todos, confiar en nadie.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Abusar es mal usar.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Mujer precavida vale por dos.
Hablar bajo y obrar alto.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Habiendo don, tiene que haber din.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
El trabajo no deshonra, dignifica.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
A cautela, cautela y media.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
La gente discreta, no suelta la jeta.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Cuentas claras, amistades largas.
Hacer callar es saber mandar.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Según serás, así merecerás.
Cuenta y razón conserva amistad.
A la mujer honrada, su propia estima basta.